¿Quién ganó el debate? Es la pregunta de siempre. Al bote pronto, cada uno de los candidatos, sus asesores y los fans gritaron ayer, como siempre: ¡Yo!
Por síntomas sospechosos de COVID, la candidata del PT, Gloria González Burboa, no pudo asistir a la cita del IEES pues acudió a hacerse la prueba obligada.
Con una excelente conducción del evento, sin embargo, el formato del debate no satisfizo a todos los gustos. Dos factores de peso lo impidieron, sin duda: la limitación del tiempo para cada intervención y el alto número de participantes, lo que impidió la formulación de propuestas más acabadas.
La innovación en este debate fue que las preguntas fueron planteadas por ciudadanos de todo el estado, depositadas en una tómbola y elegidas al azar.
SERGIO TORRES (Movimiento Ciudadano).
Su estrategia fue clara y muy marcada: golpe tras golpe a los dos candidatos punteros, Rubén Rocha y Mario Zamora.
Torres ofreció que será un gobernador solidario, de resultados, sin excusas ni pretextos, que luchará por el rescate de los 5 mil millones de presupuesto que quitó el gobierno federal a Sinaloa injustamente y sumió a los sinaloenses en una crisis económica que amenaza con desaparecer los sectores agrícola, ganadero y pesquero. En su intervención refirió el orgullo que representa su origen modesto, en el campo, y la satisfacción que le da su esfuerzo para crecer en su vida personal y política.
MARIO ZAMORA (PRI-PAN-PRD)
Exclamó que hará un gobierno abierto y transparente y su prioridad será la reactivación económica de Sinaloa. Ofreció un gobierno abierto, cercano a la gente, transparente, que piense en grande y en el que atrás quede la división que dejan las campañas, dando paso a la unidad, con la convicción de que “Sinaloa es primero”. Lamentó que Morena “es un cáncer para Sinaloa, porque roba, miente y traiciona”. Alertó que donde gobierna Morena sus ciudadanos sufren de corrupción, récord de homicidios, pérdida de empleo y una enorme pérdida de vidas por el mal manejo de la pandemia, como sucede en Veracruz y Morelos.
En este debate apareció un Mario Zamora más pausado en el hablar, vestido con mayor formalidad, medido en sus ataques y con tono de voz más bajo. Zamora dejo la impresión de que se reservó algunas cartas.
RUBÉN ROCHA MOYA (MORENA-PAS).
Definió que la lucha contra la corrupción es la mejor y más importante de sus propuesta y el mejor proyecto para el desarrollo del estado. Fue reiterativo en el tema “porque vivimos lamentablemente en un estado que está inmerso en la corrupción, que ha sumido y ha puesto en la miseria a los ciudadanos por el dispendio, por el gasto inútil y porque se roban el dinero del erario; es necesario combatir la corrupción y hacer un gobierno de austeridad”. Sobre economía, mencionó que la transformación de la materia prima que produce Sinaloa permite trazar una línea de generación de infraestructura para el desarrollo, que incluya grandes proyectos, como el tren de Durango a Mazatlán y las carreteras troncales que convertirán al estado en distribuidor de mercancías y atraerán la instalación de plantas industrializadora. Fiel a su estilo, Rocha -al igual que Zamora- esquivó todos los señalamientos y golpes francos de Sergio Torres. Su atención de concentró en el candidato de Va por Sinaloa.
YOLANDA CABRERA (RSP)
La universitaria lanzó señalamientos incisivos contra Rocha, el PAS y la UAS. Acusó que en ambas entidades prevalece la corrupción y el dispendio, lo que aprovecha el candidato Rubén Rocha en su campaña. Cabrera explicó que ejercerá un gobierno incluyente que tendrá como eje la atención a grupos vulnerables y minoritarios.
ARNULFO MENDOZA (PES)
El candidato dedicó sus tiempos casi exclusivamente a lanzar acusaciones severas en contra de Rubén Rocha y Mario Zamora, a quienes “la fiscalía (general) tiene ya en sus manos”, pues dejó entrever que presentó -o lo hará-  denuncias formales en su contra. Arnulfo Mendoza aseguro que el PES es el único partido de oposición que participa en las elecciones de Sinaloa y que él es el único candidato certificado por los ciudadanos de la entidad.
MISAEL SANCHEZ (Partido Verde)
El candidato  sustituto expuso que su partido promueve un plan ecológico para Sinaloa con una visión integral, e invito al resto de los candidatos a que suscriban ese proyecto, lo cual hicieron en su turno Rocha y Mario Zamora. Misael Sánchez fue insistente en sus llamados al diálogo y a evitar el golpeteo y los roces entre los candidatos. La prioridad de su gobierno sería el cuidado de los recursos naturales del estado.
ROSA ELENA MILLÁN BUENO (Fuerza por México)
La candidata proclamó en repetidas ocasiones que “llegó la hora de que Rosa Elena sea gobernadora”. Aseguró que en su administración no habrá corrupción, para que la entidad crezca en desarrollo regional, tenga mejor cobertura en salud, mejore su infraestructura carretera, con inclusión, donde los jóvenes estén en el lugar de la toma de decisiones, con respeto para adultos mayores y con las mujeres siendo respetadas por sus capacidades. Millán criticó a los candidatos que no son incluyentes en su lenguaje, pero también a los que les han gustado tanto sus propuestas que se las copian.
Garantizó que en su gobierno no habrá corrupción, “porque no pretendo hacerme rica con el gobierno. Creo que es importante decirlo y hacerlo, y creo que con los hechos nos conocen”. También indicó que trabajará por las más de 806 mil jefas de familia en Sinaloa, lo cual representa el 35 por ciento de los hogares sinaloenses, con créditos.y otros programas sociales.
• LAS PROYECCIONES
Previo al evento, el equipo de Rubén Rocha difundió que la herramienta Polls.mx dio a conocer este día que su candidatura tiene una ventaja de 24 puntos en la preferencia del electorado sobre su más cercano opositor: Zamora. También difundió que los estudios de Scitiand Bank, JP Morgan, Latinus y Grupo Reforma lo consideran seguro ganador el 6 de junio.
Por su lado, el equipo de Mario Zamora difundió la última encuesta de Árias Consultores en la que el PRI-PAN-PRD cuenta con el 46.6% de las preferencias de los electores, contra un 39.2% acreditado a Rocha Moya.
La encuesta real será el 6 de junio, cuando alrededor de dos millones de sinaloenses podrán acudir a las urnas a definir el veredicto final.
El proceso electoral, según la víspera y las denuncias de unos y otros, continuará durante un tiempo indeterminable.