¿Se acuerdan de Tere Guerra? Sí, esa misma que un día se erguía como la heroína del pueblo, criticando a los legisladores que, según ella, eran más flojos que un gato en un día de lluvia y que no sabían ni por dónde les daba el aire. Esa Tere, que se pasaba el día lanzando dardos envenenados a la ineficacia del gobierno, ha hecho un giro tan inesperado que parece sacado de una novela de ficción. Pero, ¡oh, sorpresa! Ahora es la foca aplaudidora de la 4T, sentada en primera fila, vestida de porrista con pompones en mano, lista para vitorear cualquier ocurrencia de sus nuevos jefes. ¿Quién diría que algún día veríamos a Tere Guerra haciendo acrobacias para agradar a los que antes criticaba ferozmente?

Es un espectáculo digno de un circo, donde los payasos ahora son los que deberían ser los verdaderos representantes del pueblo. Tere, querida, ¿dónde quedó esa crítica mordaz que solías lanzar como si fueran dardos? Hoy te vemos como un eco de lo que alguna vez abominaste, una especie de “sí, señor” que se olvidó de su función de voz del pueblo. Te has convertido en una vergüenza para cada sinaloense que alguna vez creyó en ti y que, sin duda, pensó que eras una luchadora genuina. Pero, como dice el viejo refrán, “no hay peor lucha que la que se olvida”.

Y hablando de olvidos, en medio de este circo, estamos presenciando la comparecencia de los secretarios del gobierno del Estado de Sinaloa en el Congreso, que han sido aplaudidos como si fueran los máximos héroes de la 4T. ¿Qué están haciendo en Sinaloa, señores? Bien podrían estar ocupando puestos como funcionarios federales internacionales, con el nivel de desfachatez que hemos visto. Tere Guerra, en un acto de verdadera incredulidad, ha llegado al extremo de reconocer el “buen trabajo” del secretario de seguridad, ¡cuando estamos en medio de una crisis de más de cuatro meses de inseguridad! ¿En qué mundo vive, Tere? ¿Acaso no ha escuchado los gritos de auxilio de los sinaloenses?

Es más, la presidenta de la comisión, en lugar de ocuparse de los asuntos urgentes de seguridad, parece estar más interesada en hacer un estudio para grabar su propio podcast. ¿De verdad? ¿Es esto lo que necesitamos en Sinaloa? Una youtuber que prefiere hacer contenido digital en lugar de abordar la crisis que nos está afectando a todos. Mientras los ciudadanos se sienten cada vez más inseguros, ellos se dedican a aplaudir y hacer malabares en un escenario que solo les interesa para su propio beneficio.

Y no podemos dejar de lado la reciente visita de los diputados federales, encabezados por Ricardo Monreal, quien, entre risas y abrazos, salió a declarar que el gobernador de Sinaloa tiene “todo el respaldo”. ¿El respaldo de quién, Ricardo? ¿De los ciudadanos que no pueden salir a la calle sin miedo a ser asesinados? ¿O de aquellos que no tienen trabajo y ven cómo sus familias luchan día a día por sobrevivir? Es un verdadero chiste que el respaldo que deberían recibir los sinaloenses en realidad se lo den a un gobernador que está más preocupado por sus propios intereses que por el bienestar de su gente.

Desde aquí, podríamos parafrasear al gran filósofo de la comedia: “No me ayudes, compadre”. ¿De verdad creen que el apoyo al gobernador es lo que la gente necesita? Tal vez deberían comenzar a escuchar a la gente que clama por seguridad, empleo y un futuro digno. Pero claro, para Monreal y su séquito, eso es secundario. Es más fácil salir en televisión hablando de “apoyos” que realmente involucrarse en la solución de los problemas que enfrenta Sinaloa.

Mientras tanto, el circo sigue en su máxima expresión. Tere Guerra y sus compañeros diputados se han convertido en un grupo de aplaudidores que, en lugar de hacer su trabajo, prefieren hacer malabares para agradar a sus superiores. La situación en Sinaloa es crítica, pero parece que a ellos se les ha olvidado. No solo han dejado de lado sus promesas, sino que han cambiado el discurso por aplausos vacíos y sonrisas cómplices.

Aquí va otro dicho, “el que no arriesga, no gana”. Pero, en este caso, se puede aplicar de la siguiente manera: “el que no arriesga, se convierte en foca aplaudidora”. Tere, Ricardo y compañía, han decidido que es más fácil ser parte del circo que luchar por la verdad. Mientras tanto, los sinaloenses seguimos esperando que un día, tal vez, podamos ver a nuestros representantes no solo como figuras de relleno en un espectáculo, sino como verdaderos defensores de nuestra causa.

Así que, en esta tragicomedia que se ha convertido la política en Sinaloa, recordemos que en el fondo, lo que realmente necesitamos son líderes que se acuerden de su responsabilidad y de la gente que los eligió. Porque al final del día, no se trata de aplaudir a los que nos fallan, sino de exigir lo que es justo y necesario para todos. ¡Qué gran circo el de la 4T!